¿Somos amigos de Jesús?

"El Caminante"


Encuentro Nº 18: ¿Somos amigos de Jesús?

Objetivo

            Reflexionar a cerca de cómo es hoy nuestra relación con Jesús. 

Introducción

Ya sabemos que Jesús no desea superficialmente ser amigo nuestro, al contrario nos llama amigos por la vida que nos da. Nosotros ¿correspondemos a esta invitación? ¿Entendemos la vida cristiana como una vocación a vivir la amistad con Jesús? Vamos a tratar de reflexionar a cerca de cómo vivimos nuestra relación con el Señor.

 Û De ideas.

·         El animador motivará el encuentro leyendo la carta de Pablo, que ofrecemos al dorso de esta hoja.

·         Sugerimos que la carta si bien puede ser leída, también se la puede grabar y escuchar ó dramatizar. Cada animador verá con que posibilidades cuenta.

·         Una vez presentada comentaremos las impresiones que tuvimos al escucharla. 

Personalización.

·         El animador motivará para que este sea un momento muy importante, cada chico se retirará a un lugar tranquilo del templo a charlar y encontrarse con Jesús, si lo cree oportuno hasta le puede escribir.

·         Se puede poner música de fondo para ambientar. 

&Encuentro con la Palabra.

Juan 14,23-25.

+ Jesús nos asegura su fidelidad en la amistad. Una fidelidad que ha de ser correspondida por parte de nosotros por el amor y la acción de gracias.

+ Todo lo que Jesús dijo e hizo fue en cumplimiento de la voluntad del Padre. Eso lo hizo grande, como a nosotros.

+ ¿Somos amigos de Jesús siendo obedientes a la voluntad del Señor?

+ ¿Nos interesa ser amigos de Jesús?

 ¼Mi respuesta a  la Palabra.

·         Volvemos a releer el texto, podemos cantar mientras meditamos. Podemos además invitar a los chicos ha realizar un breve examen de conciencia: ¿Me interesa ser amigo de Jesús? ¿Qué hago al respecto? ¿Necesito reconciliarme?

·         Podemos también volver a leer la carta de Pablo.

Carta a Dios

Señor, mientras escribo esto estoy llorando. Lloro por tanta soledad como pasé, por tanto miedo. Lloro porque yo siempre supe que vivir era hermoso.

Mi pecado, Señor, fue cerrarme por dentro. ¿Pero que podía hacer si no entendía nada?

Estaba tan asustado Señor, tenía miedo. Pero Tú eres mi Padre. Tú eres Padre nuestro.

El Padre diferente de los hijos diferentes.  Y es dulce repetirlo: tú eres mi Padre. Tienes un hijo, un hijo como yo. Un hijo que fue adolescente antes de que yo lo fuera. A Jesús le ha pasado todo antes que a mí. Entonces, ¿a qué puedo temer si me comprendes?. Tú me aceptas por que necesitas amarme y yo te necesito para poder ser libre.

Padre, es hermoso llorar reconciliándome. Volver a creer, que es volver a confiar. Derrote la desconfianza porque ya estas conmigo. Pero más que conmigo, con nosotros. Ayúdame a comprender, y a comprenderme. Ayúdame a ir dejando de ser niño, camino de ser hombre. Arrima tu farol ante cada escalón que me toca subir. Porque no hay mejor sistema de iluminación que el tuyo. Sin tu luz, uno choca y no llega a destino. No conozco otro Dios, sino tú, mi Padre. Ni a otro Pablo que éste que soy yo. Este Pablo, Señor, que te ama por tanto tiempo sin amarte.

Tú hijo.


"El Caminante"


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