San José de Gualeguaychú, 20 de agosto de 2009

A los sacerdotes, consagradas/os y laicos:

Queridos hermanos y hermanas:

Somos Iglesia, “somos la Familia de Jesús”, como reza uno de los cantos de la Misa. La Iglesia existe y se manifiesta en cada Diócesis, la cual es el primer ámbito de la comunión y la misión.

Desde hace unos años los Papas, los Obispos de América Latina y de nuestro propio país nos están llamando a impulsar una pastoral orgánica y vigorosa, con un renovado ardor misionero.

Las diversas vocaciones y carismas son regalos del Espíritu Santo para el bien común eclesial, para que demos testimonio del Amor que Dios nos tiene.

Hay desafíos nuevos que nos interpelan a todos los cristianos. La respuesta no puede ser aislada o improvisada.

Habiendo consultado con los sacerdotes y algunos agentes pastorales, he resuelto convocar a una Asamblea Diocesana para el 2010.

Esto implica realizar un camino de preparación en cada comunidad, mediante algunos instrumentos que se irán elaborando en el Consejo Diocesano de Pastoral recientemente conformado. Este camino busca discernir la realidad en estamos parados. Junto a estos pasos metodológicos, será fundamental la oración personal y comunitaria. 

La Asamblea Diocesana será Encuentro fraterno de los diversos miembros del Pueblo de Dios, que a la luz de la Palabra de Dios y abiertos al Espíritu Santo, busquemos orientaciones y objetivos comunes. Tendremos ocasión de enriquecernos mutuamente y animar a nuestras comunidades a profundizar la espiritualidad y misión.

Será muy importante la tarea de los Consejo Parroquiales de Pastoral y el modo en que vayamos trabajando en comunión.

Pidamos al Señor nos ayude a crecer como Iglesia Comunión y Misión. Confío esta iniciativa a la protección de la Virgen María, Madre de la Iglesia.

Con mi cariño y bendición.

                                            Jorge Lozano

                                    Obispo de Gualeguaychú