Desafíos surgidos del trabajo de la Tercera Etapa y que fueron debatidos y votados en la Asamblea Diocesana
1- Implementar un Pastoral Familiar que tome en cuenta todas las problemáticas, en particular las nuevas uniones.
2- Encarar una Pastoral Social que atienda la problemática actual que se proponga la inclusión de todos.
3- Proponer una formación centrada en la experiencia de Cristo vivo para todos los miembros de la Iglesia.
4- Fomentar y favorecer una espiritualidad de comunión que nos mueva a rezar juntos y a trabajar juntos.
5- Promover el espíritu misionero en toda la comunidad.
6- Promover una Pastoral Familiar.
7- Fomentar y renovar el Espíritu Misionero.
8- Generar nuevos espacios de formación para laicos.
9- Promover la cultura de la vida frente a las adicciones.
10- Asumir un mayor compromiso social frente a la pobreza y exclusión.
11- Priorizar la Pastoral Familiar a través de todas las actividades pastorales y los movimientos.
12- Acrecentar la oración personal y comunitaria, fomentando la comunión fraterna.
13- La necesidad de ser Misioneros de la Palabra de Cristo y de la Doctrina Social de la Iglesia.
14- Necesidad de organización diocesana en los distintos ámbitos del laicado, fortaleciendo los organismos diocesanos referentes y la creación de los que faltan.
15- Fomentar la vivencia de los valores humanos y cristianos para hacer frente a la lucha contra las adicciones y la cultura de la muerte en todas sus formas.
16- Recobrar e incentivar con urgencia el espíritu misionero de la Iglesia.
17- Trabajar en una Pastoral Familiar renovada, que abarque las diferentes situaciones familiares, con acento en la defensa de la valores y el verdadero sentido de la familia
18- Implementar una pastoral que defienda la vida en sus distintas etapas y atienda especialmente las adicciones.
19- Se reclama formación permanente de agentes de pastoral, catequistas, catequesis familiar, ministerios, invirtiendo recursos humanos y económicos.
20- Educar en valores y compromisos sociales cristianos.