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Acta
de compromiso para la Paz Social. |
En el
contexto de las consecuencias de la globalización cultural
presente, nos vemos invadidos por culturas, simbologías y creencias
que corresponden a otras idiosincrasias y nos golpean fuertemente,
llevándonos más de una vez al extremo de caminar al borde de la
violencia, que cuando esta se produce, gana terreno una valoración
de nuestras acciones más por el éxito que por lo que en realidad
ellas representan como medio para lograr el bien común.
Y
frente a la aparición de diversos conflictos sociales a lo largo y ancho
del país con reclamos de índole diversa, debemos tener presente que
nuestra comunidad de Gualeguaychú no está exenta y que es obligación
moral de los ciudadanos de buena voluntad, de los
dirigentes
y especialmente de los gobernantes,
visualizar, analizar y prevenir hechos que luego se tornan lamentables.
Ante esta
realidad, desde la Mesa del Diálogo Gualeguaychuense perteneciente a la
Pastoral Social de la Diócesis de Gualeguaychú, queremos ratificar el
camino del diálogo como mecanismo de resolución de problemas y
construcción de la paz social.
“Creemos en él porque tiene su origen y su más alta expresión en la
relación de Dios con el hombre. Este origen revela la naturaleza y
manifiesta la dignidad del mismo” (monseñor Estanislao Karlic)
Pablo VI
decía que “antes de hablar es necesario no solamente escuchar la voz del
hombre, sino también su corazón. El clima del diálogo es amistad, más
aún, es el servicio”.
“El diálogo
supone fundamentalmente la búsqueda solidaria de lo que es verdadero,
bueno y justo para todo hombre”, agregó luego Juan Pablo II.
Exige un
cambio interior en las personas. Es preciso que nuestro corazón de
piedra se transforme en un corazón de carne. Un corazón humano capaz de
amar y servir.
Este cambio
requiere el vigor y el coraje de la honestidad y la transparencia que
con la ayuda de Dios, siempre es posible.
Este tiempo nos reclama sabiduría para encontrar las sendas más
acertadas, espíritu profético para señalar las grandes líneas de un
proyecto digno de esta comunidad, y compromiso valiente de los
gualeguaychuenses como amigos y hermanos que queremos trabajar para el
bien de todos.
En este marco, queremos exhortar a todos los ciudadanos, los
dirigentes que han demostrado en varias oportunidades la madurez
necesaria para hacer crecer esta comunidad y, más aun, a quienes tienen
la tarea de gobernar,
a que redoblen el esfuerzo en pos del bien común y la paz social.
Asumimos el desafío y nos comprometemos las instituciones y ciudadanos
en general a:
Estimular
acciones que fortalezcan la paz social.
Trabajar
institucionalmente para la formación ciudadana en relación con la
participación y la convivencia.
Construir
discursos que favorezcan el diálogo como mecanismo de resolución de
problemas.
Reflejar la
caridad en nuestros actos al ser críticos con ideas o acciones de otros
ciudadanos.
Los
gobernantes del ámbito municipal, provincial y nacional nos
comprometemos a:
Contribuir a
la paz social respondiendo con celeridad a las demandas de las
instituciones y los ciudadanos en particular.
De
conformidad.
Gualeguaychú,
7 de Mayo de 2007.
Año del
Jubileo de la Diócesis de Gualeguaychú
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