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 Documentos Diocesanos

 

ORIENTACIONES PASTORALES Y ESTATUTO PARA LAS CAPILLAS EN LA DIÓCESIS DE GUALEGUAYCHÚ

Resolución

Luis Guillermo Eichhorn Por la Gracia de Dios y de la Santa Sede Obispo de Gualeguaychú

VISTO:

1- La necesidad de dar un marco pastoral y jurídico a las capillas, oratorios, centros comunitarios, etc. de nuestra diócesis, para que las mismas desarrollen su actividad pastoral en concordancia y espíritu de comunión con sus respectivas parroquias y con la Iglesia Diocesana.

2- La importancia de contar con normas claras especialmente en lo que se refiere a los nombramientos de coordinadores, las condiciones de su trabajo y duración en el mismo, el manejo y utilización de bienes económicos, etc.

RESUELVE:

1- Dar por aprobado "ad experimentum" por el plazo de tres años, el documento: "Orientaciones pastorales y Estatuto para las Capillas" para la Diócesis de Gualeguaychú.

2- Solicitar a los párrocos el cumplimiento del Art. 3º del Estatuto, que establece que el mismo deberá elaborar un Reglamento para regular el funcionamiento de las Capillas. Sugiero que el mismo sea elaborado junto con el Consejo de Pastoral Parroquial.

3- Publíquese y archívese como corresponde.

Dado en San José de Gualeguaychú a 22 de diciembre de 2003.

Mons. Luis G. Eichhorn Obispo de Gualeguaychú

 

I- ORIENTACIONES PASTORALES.

1- Cada Capilla (o Centro Comunitario, u Oratorio) será antes que nada una comunidad cristiana que en dependencia con la Parroquia intentará vivir, celebrar, manifestar y compartir la Fe cristiana en el barrio (o ambiente, o localidad) donde esté enclavado: es una presencia de la Iglesia y un lugar donde se congrega la comunidad de familias, como signo de pertenencia a la Iglesia Católica.

2- Como comunidad cristiana deberá atender a las tres dimensiones propias de la vida eclesial: la dimensión profética: evangelización, anuncio misionero, catequesis; la dimensión cultual: celebración de la fe, en especial en torno a la Eucaristía; la dimensión caritativa, la cual presenta dos ámbitos: construir la comunidad fraterna en un verdadero espíritu de comunión y la atención a los pobres, necesitados, enfermos, etc. de la localidad.

3- Así, la Capilla será:

- Un lugar donde se anuncia y proclama la Palabra de Dios: una comunidad reunida y convocada por la Palabra: esto significa una actividad evangelizadora-misionera bien organizada y en forma permanente.

- Un lugar donde se profundice el conocimiento de la fe cristiana y se haga un camino de crecimiento y maduración en la fe; esto es, la catequesis de adultos, entendida principalmente como itinerario permanente (no sacramental).

- Un lugar de iniciación en la vida de fe: es decir, de catequesis para niños y/o jóvenes o adultos que no hayan recibido los sacramentos de iniciación cristiana. La organización de la catequesis dependerá de las disposiciones propias de la Junta Parroquial y de las pautas dadas por la Junta Diocesana, adaptándolas a la realidad propia de la Capilla; el Párroco determinará en definitiva las modalidades de catequesis que se implementarán en la Capilla; se sugiere la Catequesis Familiar, como metodología que ayuda a la integración de las familias, respetando siempre las indicaciones propias de este método, sin desfigurarlo.

- Un lugar donde se celebra la fe. La Eucaristía, en especial, deberá ser una verdadera fiesta de la comunidad: encuentro fraterno, encuentro con el Señor en la comunidad, en su Palabra, en la Mesa Eucarística. El momento de la celebración de la Misa en la capilla deberá tener el sentido de una gran fiesta, la cual se debería prolongar en la reunión social y festiva de la comunidad. Recordemos que en muchos lugares, en especial en las capillas de zonas rurales, es el principal acontecimiento social de la semana ( o del mes).

-Un lugar donde se vive la comunión fraterna, la cual se expresa en una espiritualidad de comunión cultivada siempre a partir de la Eucaristía y de la práctica del amor fraterno, solidario, propio del compartir evangélico. La comunidad de la capilla deberá ser como una gran familia cristiana que vive y comparte la fe y el amor.

- Un lugar donde los pobres, necesitados y enfermos encuentren siempre la atención generosa, alegre, delicada y llena de misericordia de toda la comunidad, que se expresa a través del equipo de Cáritas o de Pastoral de la Salud (o Ministros Extraordinarios de la Eucaristía).

4- En definitiva, la capilla será un lugar de encuentro fraterno, de testimonio cristiano, un lugar acogedor, donde todos encuentren la manera de participar, vivir y experimentar la convivencia cristiana. Comunidades vivas de fe y vida cristiana. Para el logro de esto se deberían dar ciertas condiciones:

- Que la comunidad trate de autoabastecerse a sí misma en todos sus recursos, tanto de personas como materiales.

- Que se sienta integrada y participante en la vida y actividad de toda la parroquia, mediante la participación en diversos eventos y celebraciones comunitarias.

- Que busque siempre coordinar sus actividades con las del resto de la parroquia.

- Que acepte y utilice los subsidios y ayudas que le puedan prestar desde la comunidad parroquial o de parte de otros organismos (Cáritas, Junta de Catequesis, etc.) y/o movimientos (Acción Católica, Paradas de las familias, Jornadas, Cursillos, Encuentro Matrimonial, Scouts, Infancia Misionera, etc.).

5- La atención y evangelización de las familias será siempre tarea pastoral prioritaria. La Capilla deberá ser una verdadera "comunidad de familias".

6- Una de las actividades que se deberá atender será la misionera: la comunidad deberá buscar la manera de implementar una "misión permanente" en su radio de acción.

7- En la Capilla habrá personas encargadas de animar la Liturgia, de acuerdo a las pautas que establezca el Párroco y siempre de acuerdo a las normas litúrgicas vigentes; se deberá capacitar a las personas para que vayan asumiendo los diversos ministerios litúrgicos. El ideal es que los fieles participen en forma consciente, activa y fructuosa en el Culto (Cf. SC 11). Puede haber en la capilla Ministros Extraordinarios de la Eucaristía, los que se ajustarán a las normas establecidas para la Diócesis, y cuya actividad estará dirigida especialmente por el Párroco. El mismo determinará, de acuerdo a las disposiciones vigentes, la oportunidad y conveniencia de la celebración de los distintos sacramentos en cada capilla en particular. Es conveniente prever la acción ministerial de diáconos permanentes, acólitos, animadores de la comunidad, catequistas instituidos, etc., de acuerdo a lo que oportunamente se determine en la Diócesis.

8- Un aspecto que no deberá descuidarse es el decoro, mantenimiento, arreglo en general de la capilla y sus distintas dependencias; deberán ser sencillas, funcionales, sin lujos, y estarán siempre al servicio de toda la comunidad; en caso de que personas o instituciones ajenas a la Iglesia Católica soliciten el uso de las dependencias de la capilla, será el Párroco quien autorizará lo solicitado, poniendo las condiciones de entrega y colaboración.

 

II- ESTATUTO

Art. 1- Las Capillas (Centros Comunitarios, Oratorios, etc.) forman parte de la Parroquia correspondiente, siendo presencia de ésta en el lugar donde está enclavada. Pueden haber Capillas de comunidades religiosas, hospitales, colegios, etc. que están en función de la actividad propia de dicha institución. Si en la misma hay alguna actividad pastoral hacia los fieles que viven en las inmediaciones, esta actividad depende de la Parroquia.

Art. 2- La Capillas tienen como finalidad:

a- Facilitar la participación de los fieles de la localidad (zona, barrio, etc.) en la vida eclesial, en especial en la celebración Eucarística y la Reconciliación.

b- Brindar la Catequesis de Iniciación tanto a los niños como a personas adultas que no la hayan hecho o completado, como también catequesis para jóvenes y adultos, para que creciendo en la fe vayan gradualmente asumiendo un compromiso cristiano en la Iglesia y en el mundo.

c- Ser lugar de comunión y participación; por lo tanto, debe brindar lugares de encuentro y comunicación, debe buscar la integración y el protagonismo de todos los fieles.

d- Debe prestarse especial atención a los pobres y necesitados, a través de la asistencia y la promoción humana integral, mediante la acción de Cáritas u otras formas de servicio pastoral.

e- La celebración de otros sacramentos depende de la autoridad del Párroco, de acuerdo con lo establecido en cada Zona Pastoral.

Art. 3- Por ser dependiente de la Parroquia, el Párroco es el primer responsable de la vida de la comunidad, ayudado en esto por el Consejo Pastoral Parroquial (CPP) y el Consejo de Asuntos Económicos Parroquial (CAEP). A tal fin, deberá elaborar un Reglamento, el cual aprobado por el Obispo regirá la vida de la comunidad.

Art. 4- Es conveniente que haya una Comisión encargada de la coordinación y programación de toda la actividad integralmente considerada. Los miembros de esta Comisión se renovarán periódicamente y su modo de elección y duración del mandato estará determinada en el Reglamento para la Capilla.

Art. 5- La dependencia de la Parroquia hace que también los Asuntos Económicos dependan del CAEP. Deben establecerse en el Reglamento criterios claros acerca de:

- Viáticos, estipendios y aportes al Párroco (o Sacerdote encargado).

 - Colectas imperadas y aporte del 6% al Obispado.

- Fondos propios de la Capilla y los responsables de su administración.

Art. 6- Toda la actividad pastoral de la Capilla estará enmarcada en el proyecto pastoral de la parroquia y consensuada y coordinada por el CPP.

Art. 7- El uso, préstamo o alquiler de las instalaciones es responsabilidad del Párroco, quien verá la conveniencia o no del uso que se quiera hacer de ellas, siempre de acuerdo a los fines y actividades pastorales de la Capilla.

San José de Gualeguaychú, 22 de diciembre de 2003.

 

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