Durante los días 25 al 27 de abril,
se llevó a cabo el 3º Encuentro Nacional de Catequesis Familiar
en Cosquín, Córdoba. Por la diócesis de Gualeguaychú
participaron Jorge Razetto, Silvia de Razetto y Lucrecia Spiazzi
de Cabeza.
El encuentro tenía como objetivo
relanzar la Catequesis familiar con un espíritu nuevo y por eso
se eligió como tema central “La Catequesis Familiar para el
mundo de hoy”. En las jornadas de charlas y trabajos en grupos
se consideraron sus contenidos, metodología y agentes, como así
también el desarrollo de sus potencialidades.
En total participaron 105 delegados
representando a 37 diócesis, entre los que se encontraban
matrimonios guías de Catequesis Familiar, sacerdotes e
integrantes de las Juntas Catequísticas de todo el país. También
asistió Mons. Luis Eichhorn, presidente de la Comisión Episcopal
de Catequesis.
A continuación publicamos la carta
final dada a conocer al finalizar el Encuentro.
A las Comunidades y Pastores de las
Iglesias Particulares de Argentina.
Queridos Hermanos,
Acabamos de realizar el TERCER
ENCUENTRO NACIONAL DE CATEQUESIS FAMILIAR en Cosquín,
acompañados por el Obispo Mons. Luis Eichhorn y con la
participación de 105 delegados de diócesis de la Argentina
representando a 37 iglesias particulares.
Nos guió el objetivo propuesto de
“relanzar la catequesis familiar” en nuestras Iglesias
Particulares y trabajamos el documento base, elaborado y
propuesto por un equipo convocado por la Comisión Episcopal de
Catequesis.
Hicimos memoria, destacando que la
Catequesis Familiar (CF) nació en nuestro país hace 35 años y
cobró gran impulso a partir del 2º Congreso Nacional de
Catequesis celebrado en Rosario (1987), siendo proclamada
"Prioridad Pastoral" por el Episcopado Argentino al año
siguiente. Se extendió por casi todo el país y sus frutos son
múltiples e innegables, aunque también han existido problemas y
dificultades en su implementación.
Reconocemos que la CF tiene un
potencial evangelizador muy grande, frente a las nuevas
situaciones y cuestionamientos desafiantes; ayuda a tomar
conciencia de que Dios está presente y actúa en el seno de las
familias; renueva la vida de nuestras comunidades y de los
núcleos familiares que participan en un contexto de Iniciación
Cristiana y de estilo catecumenal.
Hemos comprobado que los efectos
positivos de la CF son proporcionales al convencimiento,
entusiasmo y preparación de sus agentes, incluyéndolos a todos
(obispos, sacerdotes, catequistas, etc.). y que es fundamental
la aceptación de la CF en la Diócesis por parte del obispo, los
sacerdotes y demás agentes de pastoral, para que pueda vivirse
este proceso en un clima de verdadera comunión y participación.
Desde este Encuentro vemos la
necesidad de promover y alentar cada vez más en todo el país la
CF como una opción pastoral prioritaria y contar con auténtico y
efectivo apoyo del Episcopado y de los Agentes de Pastoral.
No podemos concluir sin una palabra
de agradecimiento a tantos catequistas que en todo el país
dedican muchas horas de sus vidas a esta hermosa tarea de
acompañar a las familias en su camino de fe. Sin este trabajo
constante e invalorable, la CF no hubiera podido dar los frutos
que comprobamos por todas partes.
Nos ponemos bajo la protección de la
Virgen María estrella de la evangelización, rogándole nos
acompañe para ser cada vez más fieles a la misión que nos confió
el Señor.
En Cosquín el 27 de abril de 2008.





