Un
día bajó el Señor a la tierra en forma de mendigo y se acercó a casa del
zapatero y le dijo: -"Hermano,
hace tiempo que no como y me siento muy cansado, aunque no tengo ni una sola
moneda quisiera pedirte que me arreglaras mis sandalias para poder seguir
caminando".
El zapatero le respondió: -"Yo soy muy pobre y ya estoy cansado que todo el mundo viene a pedir y nadie viene a dar!".
El Señor le contestó: -"Yo puedo darte lo que tu quieras".
El zapatero le preguntó: -"¿Dinero inclusive?".
El Señor le respondió: -"Yo puedo darte 10 millones de dólares, pero a cambio de tus piernas".
-"¿Para que quiero yo 10 millones de dólares si no voy a poder caminar, bailar, moverme libremente?", dijo el zapatero.
Entonces el Señor replicó: -" Está bien, te podría dar 100 millones de dólares, a cambio de tus brazos".
El
zapatero le contestó: -"Para que quiero yo 100 millones de dólares si
no voy a poder comer solo, trabajar, jugar con mis hijos, etc.?”.
Entonces el Señor le dijo: -"En ese caso, yo te puedo dar 1000 millones de dólares a cambio de tus ojos".
El zapatero respondió asustado: -"Para que me sirven 1000 millones de dólares si no voy a poder ver el amanecer, ni a mi familia y mis amigos, ni todas las cosas que me rodean?".
Entonces el Señor le dijo: -"Ah hermano mío, ya ves que fortuna tienes y note das cuenta".
"El Caminante"
| Inicio | Objetivos | Cuentos | Encuentros | Pensamientos | Microreflexiones | Catequista | | Madre Teresa | Juan Pablo II | Cancionero | Buscar en Internet | ¿Cómo Navegar? | Diseño de Página: Patricio Alvarez Daneri - Última modificación: 30 de Marzo de 2008 Gualeguaychú - Entre Ríos - Argentina
|