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La Celebración Litúrgica de Nuestra Señora del Rosario |
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Don Juan de Austria venció a los turcos en la batalla de Lepanto, el domingo 7 de octubre de l571. Con el triunfo de los cristianos el Papa Pío V instituyó la fiesta litúrgica llamándola “Santa María de la Victoria”. En 1573, el Papa Gregorio XIII, sucesor de San Pío V, la convirtió en fiesta solemne del “Rosario de María”, la hizo obligatoria para la ciudad de Roma, introduciéndola en el calendario litúrgico el primer domingo de octubre. En 1716 el Papa Clemente XI la extendió a todo el rito romano, en acción de gracias por la nueva victoria obtenida sobre los turcos en Peterwardein por el príncipe Eugenio de Saboya-Carignan. En 1913 el Papa San Pío X fijó la fecha del día 7 de octubre con el nombre de “fiesta del Santísimo Rosario”. En la reforma del Calendario Litúrgico, realizada en la década de l960, mantuvo la fecha de la celebración, cambió la categoría, ahora es memoria, y fundamentalmente el cambio se hizo en el contenido o enfoque: el objeto de la fiesta no es la devoción del rosario, sino la Virgen María: “Nuestra Señora del Rosario”. Todas las oraciones tanto del misal como de la liturgia de las horas contemplan el misterio de Cristo y cómo fue asociada su Madre. El rosario es una hermosa ocasión para meditar en los misterios salvadores de Cristo. De la mano de la Virgen es como mejor podemos aprender a ser discípulos de Cristo y recorrer el camino mismo que El siguió. En toda la Diócesis de Gualeguaychú (departamentos de Islas, Tala, Gualeguay, Uruguay, Victoria y Gualeguaychú) Nuestra Señora del Rosario se celebra el 7 de octubre de cada año y con categoría de Solemnidad porque es Patrona Principal junto con San José.
Fuentes Martimort, La Iglesia en oración, pag. 1040, Herder, Barcelona, 1987. Aldazabal, J., Celebrar las fiestas de María, Dossiers CPL 28, pag. 38-39, 1988. Sgarbossa-Giovannini, Un Santo para cada día, pag. 348-349, San Pablo, Bogotá, 1996. |