Historia de las Parroquias de la Diócesis

Parroquia “NUESTRA SEÑORA DE ARANZAZU - VICTORIA”

TEXTO PUBLICADO EN 1957

Extraído de:”El Obispado de Gualeguaychú, su creación”.( Homenaje filial al primer obispo de Gualeguaychú, Mons. Jorge R. Chalup).

Las Parroquias y Capillas Vicarias dependientes de la Diócesis

PARROQUIA “NUESTRA SEÑORA DE ARANZAZU - Victoria

 
 

El primitivo oratorio erigido en el entonces llamado "pago de La Matanza" fue canónicamente bendecido por D. Antolín Obligado –Cura de Ntra. Sra. del Rosario de la Bajada de Paraná, de quien dependía La Matanza - el día 13 de Mayo de 1810.

El templo actual –de tres naves, de 44 mts. De largo por 23 de ancho- fue bendecido en 1875.

Hace pocos años fue decorado totalmente en su interior por el artista Augusto Fusilier.

 

Clero Parroquial

R.P. Miguel Mayoraz, Cura Párroco; R.P. Esteban Loen; RR.PP. Agustín Galzagorry, José María D'Oliva, Plácido Dalmasso (Capellán del Hospital), Lorenzo Di Carli, Gregorio Spiazzi, Martín Battauz, Ignacio Vicentín y Martín Altolaguirre.

 

Congregaciones Religiosas

1- Hermanas de Ntra. Sra. del Huerto: dos comunidades, una al frente de un colegio primario, y otra al cuidado del hospital.

2- Hermanitas de los pobres de Santa Catalina de Siena, que regentean un Asilo de Huérfanas.

3- Monjes de San Benito, con su Abadía del Niño Dios.

 

La Parroquia de Victoria cuenta dentro de su jurisdicción las siguientes Capillas:

1- Capilla de San Roque, con servicio religioso dominical.

2- Perpetuo Socorro, con servicio religioso dominical.

3- Nuestra Señora de Luján, con servicio religioso bimensual

4- San Benito con servicio religioso bimensual.

5- Nuestra Señora del Huerto, con colegio primario anexo, atendido por religiosas de esa Congregación, con servicio religioso diario.

6- Nuestra Señora del Rosario, en el Hospital de Caridad, atendido por Religiosas del Huerto; servicio diario.

7- Sagrado Corazón, perteneciente a un Asilo de Huérfanas, atendido por Hermanitas de los Pobres de Santa Catalina de Siena; servicio diario.

8- Capilla –Taller de Cristo Obrero; servicio mensual.

Capillas de Campaña 9- Cristo Rey, en Rincón de Doll, servicio mensual.

10- Nuestra Señora de Luján, en Rincón de Doll, servicio mensual.

11- San Francisco de Asís, en Quebrachitos; servicio mensual.

12- San José, en Rincón de Nogoyá; servicio mensual.

13- Nuestra Señora de la Guarda, en Laguna del Pescado, servicio mensual.

14- San Miguel, en Dto. Corrales, servicio mensual.

15- La Santa Cruz, en IV Sección Islas, servicio mensual.

16- Nuestra Señora del Carmen, en Isla Charigüe (frente a Rosario), servicio mensual.

17- El Señor de la Buena Esperanza, provisoria, en Pajonal, servicio mensual.

18- Además, la cripta de la Abadía "Niño Dios", atendida por los religiosos benedictinos.

TEXTO PUBLICADO EN 1957

Extraído de:”El Obispado de Gualeguaychú, su creación”.( Homenaje filial al primer obispo de Gualeguaychú, Mons. Jorge R. Chalup).

Las Parroquias y Capillas Vicarias dependientes de la Diócesis

PARROQUIA “NUESTRA SEÑORA DE ARANZAZU - Victoria

 

La «Gran Misión» de 1960

     Durante el episcopado de Mons. Jorge Ramón Chalup y el curato del P. Miguel Mayoraz  se llevó a cabo, en la ciudad de Victoria, la Gran Misión,  que fue   predicada por misioneros redentoristas.

     El 13 de mayo llegan a nuestra ciudad  la Virgen Misionera y los mensajeros de Cristo. Los recibieron el Obispo, el Cura Párroco, el Presidente Municipal, Mario Brassesco,  los sacerdotes benedictinos y prácticamente, todo el pueblo de Victoria.

     La Misión abarcó «todos los ambientes y todos los sectores de la población, estuvo dirigida a los niños, a los adultos, a los pobres, a los ricos, al hombre del pavimento y al de los barrios más apartados...» tal como lo había anunciado el pastor de la diócesis.

     Los sacerdotes redentoristas se distribuyeron por los distintos barrios de la ciudad, en los mismos se  organizaron  «centros de misión», en los que participaban los vecinos;  desde dichos polos   se coordinaron las visitas a las familias,  la celebración diaria de la misa, charlas y el rezo  del Rosario de la aurora.

     La clausura de la Gran Misión, consistió en una gran celebración ante la Cruz Misionera erigida en la vereda del Templo Parroquial y tuvo como nota de atracción el desfile de carrozas preparadas por los diferentes «centros de misión», que se habían inspirado en motivos religiosos.

     Los que participaron de la Gran Misión la recuerdan con  emoción porque la consideran una instancia  muy fuerte de fe y de gracia. Los frutos de la misma fueron de carácter espiritual, material, etc. Como efectos a mediano y largo plazo se pudieron constatar las organización  o consolidación de las comisiones de los barrios que se abocaron a trabajar con ahínco por el bienestar de los vecinos, por la construcción de la capilla o se volcaron con mayor compromiso a las tareas pastorales

     La Gran Misión logró, según sus protagonistas,  lo que el obispo diocesano Mons. Chalup anunciaba en la Carta Pastoral preparatoria de la misma: «la renovación de la vida cristiana en las familias y en los individuos vendrá por la Eucaristía, Misterio de fe, vínculo de unidad y fuente de caridad... La Eucarística será el supremo fin de la Santa Misión...».


 
 
 

COLABORACIÓN

- Ana María Balbi (Profesora en Historia y en Ciencias Sociales) 

- Luis María Andrade (Artista Plástico)

Historia de la Parroquia Nuestra Señora de Aránzazu en el marco del Cincuentenario de la Diócesis de Gualeguaychú.- 

 

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