Mons. Lozano fue
designado para participar del Sínodo de Obispos.
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El obispo de
Gualeguaychú, Mons. Jorge Lozano, fue designado junto a otros dos obispos
argentinos, para participar de la XIII Asamblea General Ordinaria del Sínodo de
los Obispos, que se celebrará en el Vaticano del 7 al 28 de octubre de 2012,
sobre el tema: "La nueva evangelización para la transmisión de la fe cristiana".
Lozano, junto a
los obispos de Rafaela, Carlos Franzini, y de Neuquén, Virginio Bresaneli,
fueron propuestos por sus pares de la Conferencia Episcopal y confirmados por la
Santa Sede en las últimas semanas.
¿Qué es el
Sínodo de Obispos?
El Sínodo de los
Obispos es una asamblea de obispos que representa al episcopado católico y tiene
como tarea ayudar al Papa en el gobierno de la Iglesia universal dándole su
consejo.
Es una
institución permanente de la Iglesia que fue creada por el Papa Pablo VI el 15
de septiembre de 1965 en respuesta a los deseos expresados durante el Concilio
Vaticano II para mantener vivo el espíritu de colegialidad nacido de la
experiencia conciliar.
Etimológicamente
hablando la palabra “sínodo”, derivada de los términos griegos syn (que
significa “juntos”) y hodos (que significa “camino”), expresa la idea de
“caminar juntos”.
Aun cuando el
Sínodo de los Obispos es una institución de carácter permanente, sus funciones y
su concreta colaboración no tienen tal carácter. En otras palabras, el Sínodo de
los Obispos se reúne y actúa solo cuando el Santo Padre considera necesario y
oportuno consultar al episcopado, el cual durante un encuentro sinodal expresa
su opinión “sobre argumentos de gran importancia y gravedad” (Pablo VI, Discurso
a los Cardenales, 24 de junio de 1967). La finalidad de cada asamblea sinodal es
vivir una experiencia de colegialidad entre el episcopado y el Santo Padre. A
través de la aceptación del Santo Padre de las sugerencias o conclusiones de una
determinada asamblea, el episcopado ejerce una actividad colegial.
En un Sínodo no
participan todos los obispos del mundo, como en un Concilio, sino representantes
elegidos de cada una de las Conferencias Episcopales Nacionales, diez religiosos
que representan a los Institutos Religiosos Clericales, los Patriarcas,
Arzobispos Mayores de rito oriental, Cardenales y otros miembros designados por
el Santo Padre.
La Asamblea del
Sínodo de los Obispos se desarrolla en Roma y finaliza con la clausura, que
corresponde realizar al Papa. El fruto del trabajo del Sínodo de Obispos son sus
actas. Muchas veces del Sínodo aparecen propuestas, consultas y sugerencias.
Todas ellas se contienen en las Actas que se presentan al Papa para su
consideración. Hasta el momento, después de casi todas las Asambleas del Sínodo
de Obispos el Papa ha promulgado una exhortación postsinodal que recoge las
indicaciones que considera conveniente.