| Carta
de Mons. Jorge Lozano a los docentes en su día. |
San José de
Gualeguaychú, 11 de setiembre de 2006
Queridos amigos docentes:
Ante la
celebración del “Día del Maestro” y del “Día del Profesor” en estos
días, he querido ponerme en comunicación con todos ustedes por este
medio. Sé que nada suple al encuentro personal, pero como podrán
comprender me resulta muy difícil poder acercarme a cada uno, como su
Pastor, para saludarlos en su día.
Me gustaría
poder conversar con ustedes de los temas que los inquietan, de los
múltiples problemas que deben afrontar y resolver en el aula, de todas
las situaciones de dolor e injusticia de las que seguramente son
testigos. También quisiera poder compartir con ustedes todas las
alegrías y esperanzas diarias asociadas a la misión de educar. Con
algunos ya hemos podido compartir momentos de diálogo y encuentro.
Mientras escribo
estas líneas recuerdo que la gente del tiempo de Jesús, lo llamaba
“Maestro” (Mt 19, 16) y se admiraban porque enseñaba como quien tiene
autoridad (Mt 7, 28-29). El los ha llamado a ustedes para que hoy
participen de su título de maestro, para que como Él sean también
testigos de la Verdad (Jn 18, 37). ¡Qué misterio insondable del amor de
Dios asociarnos a su misión!!!
Algunos autores
definen a los docentes como “transmisores” de la verdad, otros como
“facilitadores” de la verdad. Yo prefiero mirarlos como “promotores”,
“buscadores”, “defensores” y “amantes” de la verdad. ¡Cuánto tenemos que
agradecer a cada uno de ustedes por el aporte insustituible que hacen a
la construcción del bien común!!!
Todos los
valores humanos y cristianos hoy se ponen en duda. Hay una profunda
crisis de verdad en nuestra cultura. La vida, la paz, la familia, el
amor humano, el cuidado al medio ambiente… y tantos otros valores hoy
son reinterpretados o dejados de lado. Solo la verdad –la observación y
la fidelidad a la realidad– puede ayudarnos a encontrar caminos de
diálogo y respeto. El logro del bien común no brota del consenso sin
fundamento o de la presión de los medios o de los centros de poder. “La
encuesta nuestra de cada día” no puede ser la más valiosa norma de vida.
Solo la verdad nos hará libres –nos enseñó Jesús–. Y en este ámbito de
la verdad, ustedes son los maestros!!!
Por eso, quiero
agradecerles el servicio que están prestando a este tiempo, a este
espacio concreto de la diócesis de Gualeguaychú, en cualquier
establecimiento educativo en el que trabajen, en cualquier nivel de
enseñanza en el que ejerzan su ministerio. Y junto a mi agradecimiento,
quiero animarlos a seguir trabajando en cada comunidad…
Que Jesús,
nuestro Maestro y Buen Pastor les bendiga a ustedes, a sus familias, a
todas las Comunidades educativas. La Virgen María les colme de ternura.
P.
Jorge Lozano
Obispo de Gualeguaychú
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